El amor de don Perimplín con Belisa en su jardín

Para muchas personas, el amor es sinónimo de sacrificio y esto se refleja claramente en una de las obras teatrales lorquianas: El amor de don Perimplín con Belisa en su jardín.

Don Perimplín está dispuesto a contraer matrimonio con su vecina Belisa y lo consigue gracias a los consejos de Marcolfa, su sirvienta, y la aceptación de la madre de la novia. A pesar de que los personajes de los duendes (tras romper con la cuarta pared teatral) tratan de ocultar al espectador  la infidelidad de Belisa con “representantes de las cinco razas de la tierra”, Marcolfa avisa a su señor de lo sucedido la noche de bodas y este trata de ignorarlo, pero el amor por Belisa es tan intenso que no consentirá vivir si no se aman recíprocamente.

Esta obra combina lo real y lo fantástico al introducir los personajes de los duendes, así como la presencia de una simbología relacionada directamente con los colores como el rojo que, representado en una capa que oculta a don Perlimplín, simboliza la muerte y la tragedia.

Recomiendo la lectura de esta obra, ya que permite observar un punto de vista amoroso que, en mi opinión, no debe llegar a darse en ningún tipo de relación por el simple hecho de que la creencia de que alguien te pertenece es tóxica y no beneficia a nadie.

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Vivas nos queremos

     La justicia nació con el fin de conseguir una armonía social. Pues bien:
La violencia de género NO ES JUSTA.
El número de familias destrozadas y de vidas arrebatadas NO ES JUSTO.
En muchos de los juicios llevados a cabo debido a denuncias por violencia de género proclaman sentencias que NO SON JUSTAS.

     Que exista un día como hoy, no debería ser justo; NO HEMOS NACIDO MUJERES PARA MORIR POR SERLO .
Pero hoy, por desgracia, es un día (al igual que todos) para pedir justicia por las voces que han callado a golpes, por desmontar el dicho “quien bien te quiere, te hará llorar” y demostrar que NADIE puede hacerte llorar.
No dudes en luchar contra los que creen que pueden imponerse sobre ti y no dudes en escuchar a quienes te advierten de que alguien te está haciendo daño, incluso cuando no eres capaz de verlo.
¡VIVAS NOS QUEREMOS!
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¿Por qué aprendemos historia? (Si todo está ya en Internet)

Consiste en un texto digital cuya intención es mostrar cómo afectan las nuevas tecnologías a la historia, por lo que es objetiva, pero consigue aportar subjetividad mostrando ejemplos de libros y sus respectivos argumentos. El elemento de la comunicación es  el contexto (centrándose en los referentes, los hechos) y la función que predomina es, por tanto, la referencial, aunque también existe una apreciación de apelativa, al intentar “convencer” al lector a través de una modalidad argumentativa y también descriptiva. Todo ello a través de un registro formal con palabras textuales de ejemplos, comprensible para un público numeroso.

Fue publicado el 22 de octubre de 2018 en el blog de historia ‘Clionauta’ y escrito por Anaclet Pons. La entrada puede ser contextualizada después de la publicación en septiembre del mismo años de Why Learn History (When It’s Already on Your Phone), obra escrita por Sam Wineburg, profesor de Educación e Historia en la Universidad de Stanford.

Pons acude a comentarios textuales de el editor del libro y también de Wineburg para conseguir demostrar una de sus ideas principales: el poco desarrollo que se ha dado en las últimas décadas en cuanto a lo relacionado con la comprensión histórica. A menudo, el propósito en centros educativos donde se imparte Historia queda lejos de lo que realmente debería ser, ya que se pretende enseñar a memorizar sin acrecentar el interés por el entendimiento de la materia. En palabras de Wineburg, los docentes -en general- no cargan con todo el peso de esa “desculturización”, sino que Internet es responsable directo de esta: es accesible a todas las personas, aún así, se debe ser selectivo y consciente con las información que se extrae, debido a que también es asequible para todo aquel individuo que pretenda escribir sobre historia, sea cierto o no.

Tanto la publicación de Pons como el libro de Wineburg (así como otros libros que se emplean como ejemplos) inspiran una reflexión acerca del aprendizaje sobre la historia, no como hechos, personajes y fechas, sino como conjunto de ideas e incluso casualidades que han derivado en cambios y que deben ser interpretadas en su totalidad con el fin de su comprensión, no como una mera memorización. Por otro lado, Internet puede ser una herramienta muy o poco eficaz, que se debe utilizar con inteligencia y de manera crítica.

    Resultado de imagen de Why Learn History (When It’s Already on Your Phone)

 

Los poderes de la historia (y de los historiadores)

Se trata de un texto periodístico cuya finalidad es subjetiva, ya que decide focalizar el elemento de la comunicación en el emisor a través de la función expresiva, bien es cierto que emplea en cierto modo la apelativa con el fin de “convencer” al emisor de la realidad supuesta por él. Todo ello, lo engloba en una modalidad argumentativa (dando ejemplos) y descriptiva, mediante un estilo formal y comprensible para la mayoría de los públicos.

Fue escrito por Julián Casanova y publicado el 19 de septiembre de 2016 en el periódico ‘El País’, meses después de la revelación literaria escrita por Jo Guldi y David Armitage: Manifiesto por la historia.

Casanova recalca la idea de que, desde hace varias décadas, se ha perdido la perspectiva total del estudio de la historia, que está siendo influido por un “cortoplacismo” entre los profesionales de la materia, ignorando una visión completa de los hechos y centralizándose en acontecimientos concretos para abordar un solo tema, sin tener un sentido completo y permitiendo tan solo a los conocedores del tema involucrarse en él, dejando atrás al público general. Es por ello por lo que el autor de este artículo emplea como ejemplo el libro de la escritora Jo Guldi y del traductor David Armitage, quienes coinciden con la idea principal que refleja plasma Juan Casanova e intentan dotar su obra de propuestas para recuperar dicha persepectiva que tanto se tuvo en cuenta  para aspectos no solo históricos, sino cotidianos (como la política) en un pasado. También sugieren aprovechar la era digital en la que vivimos para, entre otros aspectos, “regenerar” las Facultades de historia que quedaron atrapadas en la búsqueda de soluciones mínimamente pequeñas ante los inmensos problemas que han surgido y surgen a lo largo de la historia; de esta manera, se ampliaría el conocimiento de historiadores, proporcionando la compresión de puros aficionados.

Este artículo y su ejemplo del Manifiesto por la historia permiten interpretar los cambios que ha sufrido la enseñanza de la historia y la evolución futura que, gracias a la digitalización mundial, tendrán las generaciones futuras: olvidarán que una suma de hechos históricos aislados comprenden la historia y darán a conocer que la historia es el conjunto de muchos acontecimientos relacionados.

Los poderes de la historia (y de los historiadores)

Los poderes de la historia (y de los historiadores)

Francesc Boix, conocimiento y reconocimiento

Este es un texto digital cuya finalidad es, principalmente, objetiva, ya que trata de informar, aunque se observan pinceladas de subjetividad. El elemento de la comunicación predominante es el contexto o situación, por lo que la función lingüística empleada es la referencial a través de la modalidad expositiva (unida a la descriptiva) y de un estilo formal con vocabulario específico.

Fue publicado el 2 de noviembre del 2018 por la historiadora Rosa Toran en la web ‘Público’, tras el estreno cinematográfico El fotógrafo de Mauthausen en el que se narra la historia de Francesc Boix, uno de los 85.000 prisioneros en el campo nazi.

La relación entre la realidad y la ficción puede ser considerada la idea principal de esta publicación: Rosa Toran explica mediante ejemplos de ‘material’ histórico la verdadera reconversión que se realiza al hablar de historia. Por lo general, el sufrimiento vivido en periodos históricos tan duros como la Segunda Guerra Mundial suele quedar plasmado en lo cultural (películas, libros…) de manera ‘suave’, cuando en realidad los hechos verídicos y doloros, así como la violencia, queda mínimamente expuesta al público. Por otro lado, la historiadora no deja de lado las verdades ‘a medias’ que, concretamente, se cuentan en la película recién estrenada; es por ello por lo que el hilo de este texto se basa también en datos (modificados en la película) de la historia de Francesc Boix.

El contexto de las ideas principales se da en los numerosos campos de concentración y exterminio que existieron durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), concretamente en el campo de concentración nazi de Mauthausen (Austria) donde, durante los años 1940 y 1945, más de 7.000 españoles republicanos (tras la implantación de la dictadura franquista en España) junto a personas de distintas nacionalidades fueron sometidos a una continua degradación como seres humanos. La historia de Frances Boix como fótografo comienza 8 meses después de su llegada al campo; tras la pérdida alemana de Stalingrado en 1943, el catalán decidió poner a salvo unos 1.000 negativos fotográficos en los que quedaron guardados los crímenes que los nazis querían destruir. Anna Pointner, José Cereceda Hijas, García… Son otros de los nombres que intervinieron en esta misión por hacer ver al mundo los hechos cometidos.

A lo largo de la historia, el conjunto de acontecimientos históricos comentados se han repetido de manera, posiblemente, camuflada; es cierto que también han servido para evitar posibles repeticiones, aunque, principalmente, para observar la miseria humana que aún no está extinguida. Este texto permite la reflexión de lo sucedido en el pasado y el modo de narrarlo en el presente que, como se puede observar, no son idénticos.

Francesc Boix, conocimiento y reconocimiento

Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación bajo una pancarta escrita en español sobre sábanas.

 

Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación bajo una pancarta escrita en español sobre sábanas.

 

Formas parte de alguien

    No eres de quien te hace sonreír, ni de quien te hace sentir como en casa, ni tampoco eres de quien comparte su tiempo contigo; no, no ‘eres de’, ni siquiera tú mismo/a eres tuyo/a.
Por supuesto que decides qué quieres, con quién quieres estar y dónde quieres ser feliz; aun pudiendo elegir, siempre existen factores incontrolables.
Quizás son esas causas las que te constituyen, las que te permiten pensar – solo pensar- que eres libre; porque no perteneces a nadie, pero tampoco eres absolutamente libre.
Si algún día optas por abandonar la guerra contra esas causas incontrolables, que sea con una condición: que formen parte de ti esas personas que te hacen reír, que te hacen sentir como en casa y que emplean parte de su tiempo en estar contigo; porque no ‘eres de’, pero formas parte de alguien y estás formado/a por alguien, cada uno/a en su libertad individual.
Julia Bellido Jiménez

Instrucciones para querer (con amor)

     No es preciso seguir un orden para aprender este don, que hace sentir lleno, pero nunca saciado, tanto al sujeto que lo profesa como al receptor. Tan solo has de sopesar una serie de apreciaciones: debes -es tu obligación si quieres estudiar correctamente este arte- realizarlo intencionadamente, nunca en contra de tu propia voluntad ni con pasividad (en caso contrario, el simple hecho de llevar a cabo la práctica de estas instrucciones será fallido); no solo se trata de un arte, sino que también es una ciencia y, como tal, es tu cometido experimentar y considerar que, aunque fracase, tienes que tener presente un inextinguible deseo por los futuros intentos. El querer (con amor) siempre implica un complemento directo al que demostrar tus nuevas dotes cariñosas: este puede ser un lugar, una mascota, un objeto, una persona; sobre este último complemento querido, existe una advertencia bastante importante sobre la que reflexionar, ya que no siempre vas a ser querido (con amor) recíprocamente.

     ¿Cuándo sabrás que quieres (con amor)? El apogeo final (porque un apogeo es siempre la máxima perfección que alcanza una situación o momento) lo obtendrás cuando contestar a la pregunta anterior no te sea necesario. En muchos de los casos en los que vas a querer (con amor), como puede ser en un viaje o al lado de un familiar, no serás consciente de demostrar que estás queriendo en ese momento preciso, sino que la respuesta podrás encontrarla pasado un tiempo, cuando ya no quieras (con amor) o lo hagas con menos intensidad.

     Las instrucciones para querer (con amor), aunque no se rigen para un único tipo de persona -debido a que no existe tal clasificación-, sí son aptas para todo individuo que presente un conjunto de sentimientos en el que predomine el amor.

Julia Bellido Jiménez